Palabras voraces

Palabras hambrientas,

palabras sedientas.

Palabras voraces

devorando palabras.

Palabras sin palabras

de las cuales alimentarse.

Palabras autofagocitándose,

solo para tener algo que comer.

Esas palabras que engulleron mis días,

se atragantaron con mis años,

y regurgitaron mi existencia;

son las palabras

que hoy alimentan mí vida.

Me verán

Algún día me verán por quien soy,

la piel en la piel,

sin sombras que la vistan.

Algún día me verán por quien soy,

sin pretensiones,

sin asombros, ni sombras.

Algún día me verán por quien soy,

sin esperar que me vean,

sin soñar que me vean,

sin llorar para que me vean,

sin sombras para que me vean,

para que realmente me vean.