Desnudar el alma

Desnudar el alma hasta el punto que sea piel.

Sacarse el cascaron y quedar a carne viva,

hasta que la carne sea vida.

Que se caigan las máscaras,

las de hierro, que aprisionan y asfixian.

Que se caigan los muros,

los internos, que le dan forma al laberinto,

que encierran al minotauro.

Que se limen los barrotes,

de la mente, que la coaccionan y la limitan,

que me aprisionan y no me permiten ser.

Esa jaula que creí protección y ahora es prisión;

límenla, libérenme, déjenme ser.

Tormenta

¿Dónde está mi mente?

¿Dónde está mí ser?

¿Qué es la mente?

¿Qué es el ser?

¿Quién habita a quién?

¿Y cómo distinguir mí mente

de mí ser en el torbellino de esta?

¿Cómo saber quien soy y dónde existo

en la tormenta de mis pensamientos?

¿O es que acaso somos la tormenta y no el silencio?

¿Y como ser el silencio, si lo que calla no existe?

¿Acaso el rugir, el chirriar de mis pensamientos

es lo que nos define sin forma alguna?

¿Es la tormenta lo que nos da vida

a pesar de ser tormento?

¿Existo?

Pienso, por lo tanto existo.

Pero, ¿cómo me pienso es como existo?

Y sólo si me pienso me siento,

porque no puedo sentirme sin pensarme.

Por ende, ¿puedo forzar mi pensar para existir y sentir?

¿O mi existir define mi pensar y sentir?

¿Qué define si existo y cómo existo?

¿Y si desisto, no existo?

Sueños compartidos

Cuando tus sueños se pulvericen contra la realidad

no llores aunque tu corazón se vaya con ellos;

porque si los enjaulas, como a los pájaros, morirán de tristeza.

Obsérvalos convertirse en estrellas fugaces,

regar campos ajenos y florecer en las mentes de otros;

porque los sueños compartidos son los únicos que prosperan

aunque ya no sean nuestros y el corazón se vaya con ellos.

Soberbia

Aullidos sofocados

en labios que no conocen palabras.

Ojos desorbitados

observando el abismo que no desean contemplar.

Pies sepultados

imposibilitados de caminar.

Mentes delirantes

que se imaginan ser algo más que los bichos

que se arrastran por esta tierra putrefacta.

La piel que visto

¿Por qué importa que piel visto?,

si la muerte va a arrancarla de mis músculos desgarrados.

¿Por qué importa el color de la piel que visto?,

si la muerte va a ser la única que pueda vestirla.

¿Por qué importa la forma de la piel que visto?,

si ni mis huesos van a servirle de percha una vez que la muerte

los haya usado para su caldo de gusanos.

Después de todo, ¿por qué importa?